Reflejos Primitivos

Reflejos Primitivos

Qué son los reflejos primitivos

Los reflejos primitivos son movimientos involuntarios y automáticos que vienen con el bebé, desde el embarazo de la madre, para poder sobrevivir en el nuevo ambiente. Están diseñados para asegurar una respuesta instintiva a los estímulos del nuevo entorno que le rodea, por lo tanto, son imprescindibles para el nacimiento y para la supervivencia del bebé, ya que se encargan de que el bebé pueda pasar por el canal del parto, de que pueda comer, respirar, moverse…

Los Optometristas Comportamentales analizamos el desarrollo del niño, por lo tanto, tenemos que conocer el desarrollo motor y cómo se integra con los sistemas sensoriales para poder determinar cuándo una deficiente integración está interfiriendo en el correcto funcionamiento de las distintas funciones. Valorar los reflejos primitivos nos ayuda a entender las dificultades del sistema visual, las habilidades oculomotoras, de enfoque, de coordinación de los dos ojos, las posturas que adopta, las dificultades de atención…

Reflejos Primitivos no integrados 

Los reflejos primitivos se tienen que integrar durante los primeros años de vida para dar paso a los reflejos posturales y de movimiento más complejos.

Si los reflejos primitivos no se integran y permanecen activos, las posturas corporales (sobre todo cuando estamos quietos) y los movimientos dirigidos por niveles cerebrales superiores se verán afectados.

Cuando existen reflejos primitivos no integrados nos encontramos con niños y niñas con una sintomatología definida:

  • No pueden estarse quietos
  • No pueden estar sentados sin moverse
  • Tienen muchas dificultades para aprender a leer y escribir
  • Cuando leen, la lectura es lenta y no entienden lo que leen
  • Cogen el lápiz muy fuerte
  • Al escribir hacen mala letra
  • No suelen desarrollar correctamente la motricidad gruesa ni fina
  • No controlan bien los esfínteres
  • Tienen hipersensibilidad a los sonidos
  • Se suelen enfadar ante sonidos fuertes
  • Problemas de atención
  • Puede tener dificultad en los deportes

Implicaciones sobre la visión y el aprendizaje

El sistema visual se va desarrollando durante los dos primeros meses de vida de manera paralela al desarrollo motor del niño, hasta que la visión se convierte en el sistema sensorial más potente y eficaz, de manera que la visión es la que guía al movimiento.

Si el desarrollo motor no es adecuado el desarrollo visual se verá comprometido y la visión estará afectada.

Si los reflejos primitivos no se inhiben no permiten que maduren los niveles superiores, responsables de movimientos más complejos y aprendizajes superiores como la lectura y escritura.

Se pueden dar dos situaciones:

  • Paciente con reflejos primitivos no controlados, con posturas anómalas, exceso de movimiento, problemas de comportamiento, visuales y dificultades con la atención.
  • Paciente que para poder controlar sus reflejos primitivos necesita que si atención esté dirigida sobre estos movimientos inadecuados y por tanto no podrá procesar al mismo tiempo otro tipo de información. Niño que se cansa, lento, su rendimiento no se corresponde con su capacidad.

Por lo tanto, el estudio y tratamiento para la interacción de los reflejos primitivos es clave y necesario en el trabajo con niños y adultos que presentan problemas de atención y aprendizaje.

Detectar reflejos primitivos sin integrar puede ayudarnos a aislar las causas del problema de un niño y ponerle remedio.

Programa de integración de reflejos primitivos

Todos los bebés hacen una serie de movimientos durante su primer año de vida y son un inhibidor natural de reflejos, y si el niño no ha hecho esos movimientos en el orden correcto, los reflejos primitivos pueden permanecer activos como resultado.

Los programas de integración de reflejos tienen por objetivo dar al cerebro una segunda oportunidad para experimentar los movimientos que deberían haber ocurrido en los primeros meses del desarrollo.

Consiste en una serie de movimientos esteriotipados y físicos que debe practicar el paciente según las indicaciones del terapeuta (tiempo, veces al día…). Cuando se corrige la actividad de reflejos aberrantes muchos de los problemas físicos, académicos y emocionales del niño desaparecen.